Si mudarse ya es una tarea complicada de por sí cuando se trata de nuestra propia casa, imaginad cuando el traslado lo tiene que hacer la plantilla de una empresa al completo con todos los equipos y documentos, y con los clientes demandando atención… ¿Has decidido trasladar tu empresa a otra ubicación? Pues toma nota de los problemas que se suelen presentar para poder evitarlos y solucionarlos en el mínimo tiempo posible. ¡Atento!

5 problemas típicos de las mudanzas de empresas

1.     Problemas de organización en el embalado

El primero de los problemas viene sobre todo por no realizar inventario. Aconsejamos que varias personas se encarguen en equipo de meter todo en cajas y de anotarlo al pie de la letra en un documento Excel que pueda ser revisado con facilidad.

2.     Problemas de escasez de recursos en el nuevo emplazamiento

Una de las peores sensaciones es llegar a la nueva oficina y no haber medido bien los espacios de modo que no quepan todas las mesas o que no haya enchufes suficientes, etc. Hay aspectos que hay que mirar muy bien antes de tomar la decisión final.

3.     Problemas de desorganización al desembalar los enseres

Si no se sigue un orden preferente según las necesidades es posible que estén disponibles de primera mano aquellas cosas que no necesitamos por eso lo más interesante es embalar según el orden de necesidad para luego desembalar teniendo en cuenta el proceso establecido. Se pueden numerar las cajas en consecuencia y que todo sea más fácil.

4.     Problemas en el cumplimiento de plazos

Si no se cuenta con una empresa de mudanzas seria y con experiencia es posible que las cajas no lleguen a tiempo y surja un nuevo problema que, lamentablemente no dependerá de vosotros sino de una empresa externa que debería hacerse cargo de los aspectos negativos que suponga un retraso para una empresa como la vuestra.

5.     Problemas con trabajadores descontentos

Finalmente, encontramos en el último eslabón al capital humano de la empresa puesto que, si la nueva ubicación no es tan beneficiosa para ellos como lo era la antigua, ya sea por proximidad a su casa, al colegio de sus hijos, etc. Seguramente os tocará renegociar condiciones para que todos tengan la sensación de salir ganando.

Dicho esto, manos a la obra y, ¡mucha suerte!