En el siguiente artículo vamos a hablar de las numerosas ventajas que tiene comprar una valla o una verja que no requiera mantenimiento. Estas vallas son siempre de materiales duraderos, como puede ser el PVC o el aluminio, también se suelen usar materiales galvanizados y compactos fenólicos.

Normalmente, solemos tomar decisiones de compra movidos por causas económicas, estéticas, recomendaciones y otros muchos condicionantes, pero especialmente al comprar una valla no tenemos en cuenta el desembolso económico que nos va a suponer luego
mantenerla en buen estado.

vallas jardin en hipervallas

Muchas personas se encuentran actualmente en la situación de que tienen que comprar una valla, es por ello que nos vemos en la necesidad de señalar las ventajas de comprar e instalar una valla que no necesita mantenimiento posterior.

Tener que atender año tras año a las necesidades de mantenimiento de una valla, como aplicar pinturas, aditivos y barnices suele cansar, hasta el punto de dejar que la valla se estropee con el paso del tiempo hasta que no hay vuelta atrás. Comprar una valla hecha con materiales como el compacto fenólico o el acabado galvanizado por inmersión en caliente es una buena idea, ya que estos materiales evitan la mayoría de los casos un mantenimiento anual.

Incluso en algunos tipos de vayas, a pesar del mantenimiento realizado, el aspecto deteriorado de la valla o la verja es perfectamente visible. Cuando llegar a ser tan visible y drástico que no tiene reparación se hace necesario el cambio de valla, con el consiguiente desembolso económico.

vallas de pvc y vallas de ocultacion

Las ventajas

Como bien dice el dicho, lo barato a veces sale caro, es por ello que vamos con un resumen de las ventajas de comprar y tener una valla o verja sin mantenimiento posterior:

1. Económica: la principal ventaja es el ahorro anual que supone no tener que realizar mantenimiento, ya que suele ser bastante costoso.
2. Estética: aunque la valla se cuide año tras año es inevitable que vaya perdiendo atractivo con el paso del tiempo.
3. Ahorro de tiempo: conseguir los materiales y comprarlos, además de realizar el mantenimiento de la valla, necesitan tiempo. En muchos casos, los materiales no se encuentran a la primera y hay que contratar un profesional para realizar el trabajo.
4. Valor añadido: Una valla sin mantenimiento da un valor añadido a la vivienda ya que durará para siempre.
5. Daños colaterales: El óxido, pinturas etc…, causan daños al muro o pared que soportan la valla.
6. Reposición: Una valla con necesidad de mantenimiento suele tener una vida de 6 año en condiciones normal, un valor mucho menor de lo esperado. Pasado ese tiempo la valla ya no resulta atractiva y empieza a requerir un cambio.
7. Recambios: La vallas duraderas suelen ser de fácil montaje, ya que se usan materiales de fácil reposición. En otros tipos de vallas esto supone un problema a la hora de encontrar piezas de recambio.

Una vez leídas las ventajas de este tipo de vallas, ¿Qué valla vas a comprar la próxima vez? Lo mejor para esto es contar con profesionales de la talla de Hipervallas.com.