La atención de llamadas es básica en cualquier negocio, incluso en los que están tan mecanizados como las empresas de Artes Gráficas. Ni toda la sofisticación y tecnología pueden sustituir a una voz al otro lado del teléfono ofreciéndose a ayudar. Sin embargo, la atención telefónica es un problema en muchas empresas ya que se reciben muchas llamadas que no precisan de ningún tipo de especialización para contestarse: preguntas sobre horarios, solicitar un dato para una factura etc.

Responder a todas estas personas supone una pérdida de tiempo muy grande y también una pérdida de concentración para quién está realizando otra tarea. Y, en muchos casos, la persona que está al otro lado del teléfono no percibe una atención profesional. La solución a todo estos consiste en externalizar este servicio y ponerlo en manos de una empresa profesional que pueda dar respuesta a estas necesidades.

Deja que tus trabajadores se centren en su especialización

Al no tener que estar pendientes del teléfono, tus trabajadores podrán centrarse cada cual en su trabajo. Tanto los que trabajan con máquinas y deben de estar muy atentos al proceso como los que trabajan en la oficina y deben de hacer el trabajo de facturación, recepción de pedidos etc. Cuando una llamada necesita de la atención de un departamento de la empresa, es derivada al mismo para que el trabajador la atienda, pero con este filtro previo solo le llegarán las llamadas que realmente necesitan de su atención directa.

Tus clientes siempre se sentirán atendidos

Con un servicio de atención de llamadas ya no habrá más problemas con clientes enfadados porque llaman y nadie les contesta. Todas las llamadas son atendidas y en el caso de aquellas que no pueden ser solucionadas en el momento porque no pueden ser derivadas o bien porque no se tiene la respuesta, se toma nota y se les da contestación más tarde.

Nadie se dará cuenta de que es un servicio externalizado

Los profesionales del servicio de atención de llamadas que atienden a una empresa en concreto siempre son los mismos. De esta forma, cuando los clientes llaman con frecuencia se encuentran con las mismas voces. Pero, sobre todo, se encuentran con personas que saben muy bien de qué están hablando y cómo funciona la empresa por lo que jamás van a sentir que se les ha derivado a un “contestador humano”.