El diseño de interiores es fundamental en cualquier negocio, también en una zapatería. Una buena elección de los expositores para calzado y del mobiliario, así como su correcta colocación en la tienda harán la compra más o menos cómoda al cliente influyendo directamente en las ventas.

En las zapaterías es muy importante poder mostrar todo el calzado que se tiene a la venta. Si hace años las técnicas de venta estaban basadas en las estrategias del vendedor exclusivamente, hoy el espacio es lo más importante. Antes, cuando se entraba en una zapatería, podía ser atraídos por un modelo concreto del escaparate, pero una vez dentro el vendedor nos mostraba otros zapatos y no era poco frecuente salir con algo muy distinto a lo que se había entrado a buscar.

Hoy, el escaparate sigue siendo un reclamo, pero una vez dentro los expositores muestran al cliente todo lo que hay en la tienda. De esta manera, sin ayuda de nadie puede ver cuánto hay fácilmente y probárselo sin problemas. Una vez elegido el modelo que se desea, el vendedor se encarga de buscarlo y cobrarlo.

El orden es muy importante

En una zapatería el orden es fundamental. Todo tiene que estar bien distribuido. El cliente no solo quiere ver qué modelos hay en la tienda, también quiere saber cuáles están disponibles en su talla para evitar tener que preguntar a cada momento al vendedor y esperar turnos. Para conseguir esto hace falta espacio en el que poder exponer las tallas disponibles.

Hay varios sistemas para esto. Por un lado, están los expositores que permiten que se vean diferentes filas de calzado, cada una de un número distinto. Este sistema es perfecto cuando hay muchos pares sueltos. Así, el cliente solo tiene que ir a la fila de su número concreto y ver qué está disponible de una manera muy rápida y efectiva.

En las cadenas en las que cada modelo está disponible en muchas tallas diferentes, los expositores son distintos. En la parte superior, están los modelos a la venta y en la parte inferior hay una zona de almacenaje en la que están las cajas con los diferentes números disponibles. Así, el cliente puede elegir el número que usa, probar el zapato y ya ir con el producto directamente a caja para abonarlo, ahorrándose esperas. La tienda también ahorra personal al tener todo disponible para el cliente.