Cuando alguien decide emprender al principio todo son buenas caras y ayudas. Por ejemplo, si nunca se te ha dado de alta en autónomos, la mayoría de emprendedores pueden conseguir una tarifa reducida al menos durante el primer año y medio o dos años. También hay ciertos incentivos para comenzar con una empresa, un comercio o un negocio online, por poner algunos ejemplos.

Pero en un momento determinado puede ser necesario contar con un dinero en efectivo de manera rápida y con las menos trabas posibles. Y aquí, lo cierto, es que las ayudas no son efectivas porque todas son a medio o largo plazo o se van dando una vez que se justifiquen gastos.

Las líneas de crédito de los bancos

Las líneas de crédito permiten contar con un depósito de dinero del que se puede disponer cuándo hace falta, en la cantidad que se necesita hasta el límite que se ha concedido. Es decir, no hay que cogerlo todo, se puede disponer tan solo de una parte y si más adelante hace falta más dinero, coger otra cantidad. Según se va devolviendo el dinero, este vuelve a estar disponible, siempre descontando los intereses.

Las líneas de crédito con el banco son, como estamos viendo, una de las maneras de financiación rápida más efectivas, pero vamos a ser realistas. La mayoría de entidades bancarias solo ofrecen estas líneas de crédito a negocios que ya están asentados o a personas que tienen un aval personal que lo justifique.

Y si no tengo línea de crédito con el banco

Si no tienes esta línea de crédito tendrás que optar por pedir un préstamo a nivel personal. Siendo autónomo puedes hacerlo justificando debidamente que tienes unos ingresos. Incluso hay préstamos de muy pequeño importe que no precisan prácticamente de ningún papeleo.

En http://www.creditosrapidos10min.com/ puedes encontrar todas las financieras que ofrecen créditos con sus fichas correspondientes para que puedas seleccionar aquellas que ofrecen créditos por el importe que necesitas, que los facilitan a autónomos y que además ofrecen las mejores condiciones.

Es cierto que el crédito personal no es la mejor manera de financiación para una empresa o negocio, pero muchas veces es el único camino que le queda al autónomo. A fin de cuentas, si tú no crees en que tu proyecto es lo suficientemente bueno como para valer la pena el riesgo de pedir un préstamo personal, ¿a quién vas a convencer para que te apoye?